"La presencia de Amparo Moscote en la casa fue como una premonición. «Tiene que venir con ella», se decía Aureliano en voz baja. «Tiene que venir.» Tantas veces se lo repitió, y con tanta convicción, que una tarde en que armaba en el taller un pescadito de oro, tuvo la certidumbre de que ella había respondido, a su llamado. poco después, en efecto, oyó la vocecita infantil, y al levantar la vista con el corazón helado de pavor vio a la niña en la puerta con vestido de organdí rosado y botitas blancas."
January 1, 1970
https://en.wikiquote.org/wiki/One_Hundred_Years_of_Solitude